Lemurianos
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¿Es posible que antes de la nuestra existiera otra civilización altamente desarrollada? Aunque no lo creas, hay evidencias que así lo muestran. No estamos hablando necesariamente de la Atlántida, sino de los lemurianos, quienes podrían ser nuestros ancestros.

¿Quiénes fueron los Lemurianos?

Los científicos ortodoxos se niegan a aceptar una realidad: nuestra civilización no es la primera, y quizás tampoco sea la última. Existen evidencias de que hace más de 12 mil años una cultura altamente evolucionada existió y se destruyó violentamente.

Presumiblemente, los indígenas americanos sean sus descendientes, y… nosotros también.

Estamos hablando de los lemurianos. Pero no se habla de ellos sin fundamentos. ¿Quiénes fueron los lemurianos? Su continente, Lemuria, existió y fue un científico el que le dio nombre en 1864: el geólogo inglés Philip Sclater y su equipo de trabajo.

Por supuesto, la ciencia tradicional lo niega cometiendo el error más grave de un científico: negar su existencia porque no se haya podido comprobar. La mejor respuesta científica debe ser: es posible que sí y es posible que no.

Demostrar que Lemuria fue destruida por terremotos y una gran inundación hace aproximadamente12 mil años es bastante difícil, pero eso no significa que no haya existido. De hecho, no sólo es posible, sino probable. Y, existiendo probabilidad, vale la pena hablar de los lemurianos.

Existen algunos indicios, como por ejemplo las tablillas que se han encontrado en el Tibet y en México, presumiblemente hablan de Lemuria, también llamada Mu y Mukulia.

Esta última denominación nos llama la atención debido a que el término “Muku” es la base de la toponimia indígena andina en Venezuela. Sus pueblos: Mucuchíes, Mucutuy, Mucuy, entre muchísimos otros, son un ejemplo de lo que podría ser restos de un lenguaje lemuriano.

En el idioma de los indígenas de los andes venezolanos, “mucu” significa “lugar” o “sitio”.

Según las tablillas encontradas, Lemuria estaría ubicada en el océano Pacífico, muy cercano al continente americano, por lo cual, una fuerte influencia cultural, social y política sobre las poblaciones del Abya Yala (hoy América) es de suponerse.

Por la información recabada en investigaciones que realizaron ciertos arqueólogos, la civilización de los lemurianos era altamente avanzada y presidida por sabios. Su desarrollo se remonta a 150 mil años. Su época de gloria a 70 mil años. Su desaparición a 12 mil años atrás.

Hoy en día existen simbolos lemurianos utilizados para sanación. Quizás herencia de su cultura en la nuestra.

Lemurianos características

Las características que se atribuyen a los lemurianos dependen de los distintos autores que han opinado sobre el tema. Para algunos, son seres humanos exactamente como nosotros, pero que vivieron hace miles de años en un continente que actualmente está hundido en las profundidades del océano Índico.

Para otros, los lemurianos imágenes son seres que mezclan rasgos humanos con rasgos de reptiles. En este caso, se dice que son seres que caminan en dos pies, no tienen cola, miden entre 1,50 y 2 metros de altura, ojos parecidos a los de los reptiles, su piel es verde, tienen pelo de un color verde oscuro sólo en la cabeza.

Los lemurianos características son tan inteligentes como los humanos, pero conservan tecnologías que heredaron de su cultura milenaria y que les ha servido para mantenerse ocultos entre los seres humanos.

Sin embargo, la teoría más aceptada es que sus rasgos físicos son exactamente iguales al humano de hoy día porque, sencillamente, son nuestros ancestros.

Saber si soy lemuriano

Para saber si soy lemuriano debo sentir en mi corazón, en mis recuerdos, en mis sueños, que mi alma perteneció alguna vez a esa antigua civilización, aunque actualmente haya reencarnado en esta nueva cultura humana.

Las almas de los lemurianos que murieron en la catástrofe que puso fin a esa avanzada sociedad hace más de 12 mil años, han renacido en la época actual, sin embargo, pocos son los que han sido capaces de recordar o de sentir que pertenecieron a esa misteriosa civilización en años tan remotos.

Los pocos que lo han logrado son aquellos que más han aportado detalles acerca del nacimiento, desarrollo y posterior cataclismo de la cultura lemuriana. Otras personas logran sentir una tenue conexión, que se manifiesta con más fuerza cuando escuchan historias sobre esta antigua civilización.

Sienten dentro de sí que esa historia no es ajena a ellos. Se sienten identificados y quieren seguir investigando. Incluso, se atreven a dar sus propias ideas sobre ella, que posiblemente sean inspiradas por recuerdos sepultados en lo profundo de sus almas, que sólo esperan la oportunidad para salir nuevamente a flote.

Si alguna vez has sentido atracción por estos temas de civilizaciones humanas desaparecidas, es posible que hayas pertenecido a la cultura lemuriana y aún no lo sepas. Sencillamente trata de silenciar tu mente y busca dentro de ti, tal vez consigas algún recuerdo sorprendente.

Lemurianos y atlantes

Se dice que los lemurianos y los atlantes fueron dos culturas humanas que compartieron un mismo tiempo pero no una misma idea de cómo vivir la vida. Como ya se ha dicho, presuntamente vivieron en la tierra miles de años antes de nuestra civilización actual.

Los lemurianos habitaban un continente que posiblemente se encontraba en el océano Índico, entre el oeste de África y el sur de La India. Mientras que los atlantes vivían en un continente ubicado entre el Mar Caribe y la entrada del Mar Mediterráneo, al suroeste de España y Portugal.

Lemuria y atlantida estaban separadas por lo que hoy es América.

Los lemurianos eran humanos muy espirituales, respetuosos de la naturaleza y del equilibrio entre todas las fuerzas universales. En cambio, los atlantes eran humanos codiciosos, ansiosos de poder, a los que no les importaba el sufrimiento de los demás humanos, mucho menos el de otros seres vivos.

Los atlantes tampoco respetaban a la naturaleza ni les importaba el equilibrio de las fuerzas universales que mantienen a la vida en paz y abundancia.

Ambas culturas desarrollaron niveles tecnológicos impresionantes, pero diferentes entre sí.

Las tecnologías de los lemurianos tendían hacia la construcción, hacia el mejoramiento de las condiciones materiales y espirituales de los seres vivos, sin menoscabo de ninguno de ellos.

Las tecnologías de los atlantes tendían hacia la destrucción, hacia el consumo exagerado y descontrolado de recursos, sin tener en cuenta quiénes sufrían o cuántos sufrían por ello.

Ambas culturas tenían sus áreas de influencia, es decir, algunos pueblos imitaban y utilizaban más las tecnologías lemurianas, otras preferían el estilo atlante. Hasta cierto punto, ambas culturas pudieron convivir sin muchos problemas.

En ciertos momentos de su larga historia, lemurianos y atlantes se enfrentaron en pequeñas escaramuzas para resolver situaciones en las que diferían. Estos conflictos fueron resueltos rápidamente. Pero con el pasar del tiempo, sus diferencias se hicieron tan incompatibles, que la guerra entre ambos fue inevitable.

A pesar de eso, los lemurianos no querían la guerra, pues sabían que esto traería graves consecuencias, tanto para ellos como para los atlantes, e incluso para los seres inocentes de la tierra, como plantas y animales, que no tenían nada que ver en los problemas humanos.

Los atlantes, en cambio, sí querían el conflicto bélico, pues pensaban que serían los vencedores y, en ese caso, lograrían conquistar los territorios lemures, sus colonias y de ese modo, todo el planeta. Fue por eso que buscaron, promovieron, incitaron y finalmente comenzaron la guerra.

La guerra entre lemurianos y atlantes fue tan intensa, y se usaron en ella tecnologías tan avanzadas, que destruyeron gran parte de la superficie terrestre, barriendo con la vida vegetal, animal y humana en los lugares de combate y generando un cataclismo planetario que acabó con todo rastro de civilización.

El Mahabarata describe ese enfrentamiento atómico.

Al final, quedaron sobrevivientes de ambas culturas, quienes debieron comenzar desde cero la construcción de la sociedad.  Esa nueva sociedad que crearon, es la nuestra. El Popol Vuh da cuenta de ello.

No sabemos con certeza quién ganó esa guerra. Al parecer los lemurianos fueron vencedores. Sin embargo, en la práctica, ninguno fue el ganador: como temían los lemurianos, esta guerra solamente trajo la destrucción de la humanidad.

Pero hoy en día los cristales atlantes y lemurianos no son lo único que nos queda. En nuestro entorno están presentes.

Como epílogo a esta interesante historia debemos decir algo que quizás pueda convencer al lector acerca de su veracidad.

El ser humano, como homo sapiens, habita este planeta desde hace aproximadamente 1 millón de años. La civilización que conocemos, reseñada por la ciencia ortodoxa, tiene cerca de 8 mil.

En estos 8 mil años el humano comenzó a ser recolector, cazador, luego agricultor, hasta llegar a construir naves y tecnología digital asombrosa.

Pregunta: ¿qué hizo el ser humano en el resto de los 992 mil años en los cuales contaba con la misma inteligencia y habilidades de hoy día? En ese millón de años caben 125 civilizaciones como la nuestra. ¿Cree usted que el humano estuvo acostado en una hamaca durante 992 mil años?

Nosotros le decimos qué hizo: las pirámides (en Egipto, en Centro-América, en China), Machu Pichu, Tiawanaco, los tepuyes (Gran Sabana, Venezuela) y… la Cara del Indio (Mérida, Venezuela). Ésta última, una gigantesca escultura montañosa, que todos piensan que es natural.

Busque esas imágenes y se convencerá: los lemurianos existieron.

Esperamos que hayas disfrutado mucho este curioso artículo de los Lemurianos y que hayas aprendido algo sobre estas teorías tan interesantes.

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