Locus de Control Externo
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Muchas veces tenemos situaciones que nos afectan a todos pero que estamos conscientes que no somos partícipes, puesto que no hicimos ningún esfuerzo, ni acción alguna y por lo tanto esos resultados no son nuestra responsabilidad.

Es por ello que este tema se hace muy interesante y tiene una importancia enorme en la vida cotidiana, porque obedece a nuestra forma de pensar y evaluar si depende o no de nosotros lo que ocurre a nuestro alrededor y eso determinara si actuamos o no lo hacemos para cambiarlo.

En el artículo de hoy por lo tanto vamos a profundizar en el tema del Locus de Control Externo.

¿Qué es el Locus en Psicología?

El término “Locus” proviene del latín y significa “lugar” (plural “loci”). Se utiliza en diversas ramas de la ciencia, como la biología, matemáticas, geología, anatomía y la genética y en las ciencias sociales, la psicología y la sociología.

El locus en Psicología está asociado directamente al “lugar” en el que un individuo se desenvuelve y muestra su comportamiento en un medio social en el cual tiene o no control de sus acciones ante un determinado resultado.

Un locus (en latín, lugar; el plural es loci, pronunciado loki)

¿Qué es el Locus de Control en Psicología?

Dentro del campo de la Psicología, un locus de control consiste en la percepción que una persona tiene de la procedencia o causa de las cosas que suceden en su vida diaria, en cómo valora los acontecimientos y comportamientos y su repercusión dentro o fuera de sí misma.

Tiene que ver con la forma subjetiva en que un individuo evalúa si sus actuaciones intervienen o no sobre lo que le ocurre, y percibir si los resultados arrojados constituyen éxitos o fracasos.

Estos resultados se basan en elementos internos como el rango de personalidad, sus valores propios, habilidades, esfuerzos y aptitudes o externos por ejemplo los grados de dificultad de alguna tarea u objetivo, la suerte, la interacción de otros individuos en la misma acción, como un equipo, entre otras.

Guarda estrecha relación con el autocontrol en su percepción sensorial ante los sucesos que le ocurren, la autoevaluación de sus habilidades y destrezas en cuanto a si puede o no cambiar los hechos.

Todos estos factores influyen sobre su propia imagen y seguidamente en su autoestima, porque la persona efectúa una valoración y estimación de sus competencias internas y externas ante los eventos que enfrenta.

En Psicología, el Locus de Control ha sido estudiado en conjunto con la sociología por ser un rasgo de la personalidad dentro de la  “Teoría del aprendizaje social”, una rama de la Psicología conductista establecida por Julián B. Rotter en 1965  y 1966.

Posteriormente fue profundizado por Delroy L. Paulhus, quien establece la existencia del locus de control en tres aspectos vitales de una persona: sus logros, sus relaciones y en el espacio socio-político.

Tipos de Locus de Control

Según los estudios efectuados, y por ser el humano un sujeto social por naturaleza, existen dos tipos de locus de control:

Interno: el individuo tiene pleno conocimiento de que la ocurrencia de los sucesos son consecuencia de sus actuaciones, es decir, percibe que tiene control de su vida y lo evalúa ya sea positiva o negativamente.

Externo: la persona estima que los resultados son responsabilidad de la ejecución, buena o mala, de los demás y que las consecuencias no tienen que ver con su propio desempeño, por lo tanto es consciente de que no tiene el control de lo que otros realicen o decidan, ni tampoco de sus derivaciones.

Ambos factores miden hasta qué punto la persona es capaz de tener autocontrol de sí y control de sus actitudes y actuaciones ante las situaciones dentro de su medio social en donde se desenvuelve cotidianamente.

Toma como referencia el ambiente y las características del medio social donde interactúa y cómo éstos influyen en su conducta diaria, así como las respuestas emitidas. Una persona puede tener ambos tipos de locus debido a la evaluación que efectúa ante los eventos y sus resultados.

La teoría efectuada por Rotter en 1966 sostiene que:

“Si la persona percibe que el acontecimiento es contingente con su conducta o sus propias características relativamente permanentes, se ha dicho que es una creencia de control interno”.

(…) “cuando un esfuerzo es percibido como siguiendo alguna acción personal, pero no siendo enteramente contingente con ella, es típicamente percibido, en nuestra cultura, como el resultado de la suerte, y en este sentido se ha dicho que es una creencia en el control externo”.

Locus de control Externo

Existe una vinculación directa entre el locus de control externo y la conducta social. Ambos se hallan en el entorno que rodea a las personas, tanto a nivel individual como colectivo.

La influencia del locus de control externo en la parte social tiene que ver con su desarrollo individual, respecto a la autorrealización. El hecho que una persona asuma que no es responsable de lo que está pasando a su alrededor, puede generar que no haga nada para cambiarlo.

Tiene la percepción de que no puede controlarlo, que no es su culpa, que corresponde a otros; lo negativo de este caso es la inactividad con que también se mantiene como “excusa” para no alcanzar metas propias.

De hecho, esta conducta de indefensión aprendida, promueve la inacción, aunque tenga recursos para posibilitar un cambio. En este estado, el individuo se queda sujeto a una actitud conformista en el que cree que no puede hacer nada porque no le incumbe, y se estima ajeno.

La sociedad actual padece de este tipo de locus, casi en su totalidad y lo ha convertido peligrosamente en algo “habitual” de nuestra realidad, por ejemplo cuando vemos por los medios el grado de contaminación de los mares y ríos pero estimamos que no podemos hacer nada por ello porque “no nos concierne”.

A nivel individual, el locus de control externo tiene una influencia resaltante: suelen atribuir sus éxitos o fracasos al azar, el destino y las circunstancias; también el culpar a otros. En el plano laboral, genera un ser infeliz, carente de competitividad con numerosas excusas y una visión del mundo suele ser como algo incontrolable.

¿Qué es el locus de causalidad?

Se basa en la “teoría de la atribución causal” perteneciente a la psicología social de Fritz Heider quien diseñó en su libro de 1958 un método de análisis de cómo se explica la causa del comportamiento de los individuos y los sucesos ocurridos a lo largo de su vida. Se denomina proceso atributivo.

Expone que las personas analizan su comportamiento mediante la observación a otras, evalúan y buscan darle definición a lo que ven y atribuyen la conducta de éstos a causas internas como la personalidad, inteligencia, habilidades; o externas como el ambiente, la suerte, el destino y la influencia de terceros.

La interpretación que se le da a la conducta de los otros pueden ser muy diferentes de cada uno y tener aspectos negativos o positivos; no son perfectos ni objetivos pueden producir juicios erróneos de un comportamiento. Los juicios son parte del sistema de creencias que se aprende a lo largo de la vida.

Los comportamientos que se interpretan como positivos son sus atribuciones cuyo resultado es la aceptación, la obediencia y la confianza. Es por ello que no todas las personas califican para ser líderes debido a la interpretación positiva o negativa de sus atributos por parte de quienes le observan.

¿Qué es el locus de un gen?

Locus en ciencias como la genética, se interpreta como la posición precisa de un gen sobre un cromosoma en cadenas determinadas. El orden de los marcadores genéticos o locus para un genoma específico es llamado mapa genético.

El alelo es un locus dentro de las variantes en la secuencia del ADN. En la interpretación celular, los cromosomas homocigotos tienen locus en un mismo alelo, en tanto que los heterocigotos tienen diferentes alelos en un locus.

El locus de un gen  forma parte del proceso en la denominada cartografía genética de un carácter biológico.

La forma de anotar un locus cromosómico es a modo de código alfanumérico, por ejemplo “22.p.11.2”, donde 22 es el número de cromosoma; p, posición en el brazo corto del cromosoma y 11.2 son los locus específicos sobre el brazo, región y banda.

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